miércoles, 19 de agosto de 2026

En los confines.

De los silencios más enteros que mi boca conoció.
De las palabras sin fonía, de lo que oculto se quedó.

Lo que se hace a fuego lento.
Lo que nunca se apagó.

Nada me detendrá.

Algo que solo fue enterrado en los confines de la sien.
Un libro entero encomendado, a recordar yo no sé a quién.
Lo que a lustre saque brillo, solo para quedar bien.

Nada me detendrá.

Y si el abismo nos tocó en este mundo,
tendremos que vender cara la victoria que nos vio reír.
Y cuando quietos, recostados, sin aliento,
aparezca nuevamente, ojalá, nuestro renacer.

Nada nos detendrá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario