Suspira lo oscuro casi triste y sin sentido.
Llora de a ratos mientras espera dormirse o continuar hasta que pase la tormenta.
Tiene miedo de esconderse. Tiene miedo de huir. Sólo quiere desaparecer o camuflarse un tiempo indeterminado.
Vuela alto y se desvanece para caer de nuevo en su sombra.
Quiere ser veloz dentro de un tiempo que pasa lento, acelerando su forma de ser.
Precavida e inquieta avanza. Introvertida y esotérica se muere de miedo al notar que un tenue brillo la descubre.
Buscaba encontrar en ella lo que ha perdido. La piensa morena por su color oscuro. La escribe en la acera, cerca del árbol donde se alumbran sus letras. La deja quieta, pensante. Nadie había encomendado una palabra para describirla. Se llena de incertidumbre y se parece más a una frase entre signos de interrogación.
Perpleja lanza con miedo ráfagas de viento, intentando en vano borrar lo escrito por la intrépida paseante luz.
Le ayudan las nubes en su intento de ser oscura e imperceptible. Nublan la visión desde el ocaso, pero es en vano, pues se escapa fácilmente de lo necesariamente inútil.
Y así quedan enfrentadas. Cara a cara. No se dan tregua en una danza que no sabe de colores. Se nutren de contrastes y sombras para dialogar eternamente.
Y quien las dejó presas de amistad por siempre, sonríe apenas se oculta, pintando un burlesco cuadro de blancos y negros colores. Cárcel de un tiempo instintivo, donde la llave brilla como una enorme bola de fuego. Inalcanzable y mortal para una ama de la oscuridad.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
martes, 8 de abril de 2014
viernes, 31 de enero de 2014
… y a veces soy la cadena.
A escasos metros de ayer,
mandé todo a olvidar.
Que el dolor no afecte mi ilusión,
fue mi meta para decorar
aquello que siempre quise. Lo que aburro de buscar.
Y soy terco porque me hice la cadena para atarme acá.
Pido, tiro y paso otra vez.
la maldita suerte me quiere ver perder.
Me pongo los guantes y me tiro al piso. Arranca a contar.
Yo no me levanto, espero, quieto pero no logro engañar.
Dale austero, deja de contar.
Sos oscuro amargo, eso y mucho más.
Sigo haciendo plancha y él llega hasta el final.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
martes, 17 de enero de 2012
Veintidos meses
Llévame contigo, hoy te lo pido yo.
Sálvame del tapete que me atrapo.
Ese de la puerta de tu corazón.
Que en el bienvenido no he leído yo.
Quiero demostrarle que no soy ladrón,
más que lo contrario traigo mucho amor.
Más que un huésped quiero ser,
más que un solo amanecer.
Hoy pido la llave y jamás devolver.
La pasión puede ser,
la razón de mi querer.
Algo fuerte estoy seguro,
no lo puedo contener.
La ilusión mantendré.
No la dejare perder.
Sin ti nada en mi es todo,
y por eso todo y modo luchare.
Siento que no es tarde para este señor,
que lo haría todo por vivir de a dos.
Esta sensación que me pidió un favor,
deje yo salir parado y frente a vos.
Me dicto letras enamoradas para la oración,
propias de un poema con un triste son.
Con un poco de vergüenza cumplo y canto esta canción,
esperando quieto ya tu decisión.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
Sálvame del tapete que me atrapo.
Ese de la puerta de tu corazón.
Que en el bienvenido no he leído yo.
Quiero demostrarle que no soy ladrón,
más que lo contrario traigo mucho amor.
Más que un huésped quiero ser,
más que un solo amanecer.
Hoy pido la llave y jamás devolver.
La pasión puede ser,
la razón de mi querer.
Algo fuerte estoy seguro,
no lo puedo contener.
La ilusión mantendré.
No la dejare perder.
Sin ti nada en mi es todo,
y por eso todo y modo luchare.
Siento que no es tarde para este señor,
que lo haría todo por vivir de a dos.
Esta sensación que me pidió un favor,
deje yo salir parado y frente a vos.
Me dicto letras enamoradas para la oración,
propias de un poema con un triste son.
Con un poco de vergüenza cumplo y canto esta canción,
esperando quieto ya tu decisión.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
lunes, 19 de diciembre de 2011
El adios que no te di
Solo adiós te hubiera dicho.
¿Porque sin mi te fuiste aislado?
¿Quién te llamó del otro lado?
y porque cumpliste su capricho.
Lloro hoy desconsolado,
y se siente solo tu nicho.
Solo adiós te hubiera dicho,
y verte a olvidar me habría ayudado.
Eras tú mi fiel soldado,
y por ti pulse mil entredichos.
Viví con ratas y bichos,
para estar solo a tu lado.
Siempre amigo hoy he dicho,
y en mis guerras siempre aliado.
Eras tú mi fiel soldado,
Y en mis escritos hoy te ficho.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
¿Porque sin mi te fuiste aislado?
¿Quién te llamó del otro lado?
y porque cumpliste su capricho.
Lloro hoy desconsolado,
y se siente solo tu nicho.
Solo adiós te hubiera dicho,
y verte a olvidar me habría ayudado.
Eras tú mi fiel soldado,
y por ti pulse mil entredichos.
Viví con ratas y bichos,
para estar solo a tu lado.
Siempre amigo hoy he dicho,
y en mis guerras siempre aliado.
Eras tú mi fiel soldado,
Y en mis escritos hoy te ficho.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
martes, 17 de mayo de 2011
Lo pinté, y fue por eso que te digo siempre!
Hay momentos que ni eternos ni cortos piden estar presentes en un determinado lugar de nuestras vidas. Que ni lerdos ni perezosos se ponen por delante de nuestras aspiraciones.
Hay circunstancias que lejos de ser similares a un circulo, se compenetran en parecerse a un espiral. Quizás parecidos a un remolino en el empedrado del río, que nos impulsa hacia abajo y pedimos a gritos a nuestra fuerza interior que valla a nuestros pies y los obligue a moverse para que la superficie del agua no sobrepase el techo de nuestras esperanzas.
Y si, hay ratitos en los que mientras se gasta energía en mover objetos, se piensa en la suerte para atraerla, se siente el espacio para gastarlo y desaparecerlo de una vez por todas, aullando de alegría al vencerlo y quedar a un paso de abrazarnos.
Si, a veces se pone difícil la cosa, y la otra cosa aun mas difícil y la que le sigue peor, pero ahí surge un tirado aerosol para rescatarnos y escribir nuestro destino en un par de letras pintadas en la calle. Y un sol que aunque sea dibujado se hace sentir en calorcito para que mas que acurrucados disfrutemos de lo que hoy empieza y mañana va a ser un hecho. Y dicho esto, al hecho hay que hacerlo ¿Sino para que de verbos nos servimos? ¿Verdad?
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
Hay circunstancias que lejos de ser similares a un circulo, se compenetran en parecerse a un espiral. Quizás parecidos a un remolino en el empedrado del río, que nos impulsa hacia abajo y pedimos a gritos a nuestra fuerza interior que valla a nuestros pies y los obligue a moverse para que la superficie del agua no sobrepase el techo de nuestras esperanzas.
Y si, hay ratitos en los que mientras se gasta energía en mover objetos, se piensa en la suerte para atraerla, se siente el espacio para gastarlo y desaparecerlo de una vez por todas, aullando de alegría al vencerlo y quedar a un paso de abrazarnos.
Si, a veces se pone difícil la cosa, y la otra cosa aun mas difícil y la que le sigue peor, pero ahí surge un tirado aerosol para rescatarnos y escribir nuestro destino en un par de letras pintadas en la calle. Y un sol que aunque sea dibujado se hace sentir en calorcito para que mas que acurrucados disfrutemos de lo que hoy empieza y mañana va a ser un hecho. Y dicho esto, al hecho hay que hacerlo ¿Sino para que de verbos nos servimos? ¿Verdad?
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
jueves, 3 de febrero de 2011
Un ciego, dos ciegos, 3 pepinos.
Seguramente te has preguntado que seria de ti si tuvieras alas.
Hasta donde podrías llegar con la capacidad de volar al alcance de tus dedos.
¿Pero te has puesto a pensar que verdad verías si tuvieras los pies firmes en la tierra?
Si al despertar caminaras con los ojos abiertos sin volar en pensamientos, solo tu la tierra y el botón de record presionado por tu índice.
Que estarías pasando por alto solo con tener tus ojos en las vidrieras, donde prometen garantías a las alas viajeras.
Ahora te darás cuenta que en realidad estas volando mas de lo que te quejas. Que estas comiendo mas de lo que ganaste. Y tienes más privilegios de los que te mereces.
¡Atentos todos! Quizás halla hoy en la tierra una persona más y varias menos destructivas.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
Hasta donde podrías llegar con la capacidad de volar al alcance de tus dedos.
¿Pero te has puesto a pensar que verdad verías si tuvieras los pies firmes en la tierra?
Si al despertar caminaras con los ojos abiertos sin volar en pensamientos, solo tu la tierra y el botón de record presionado por tu índice.
Que estarías pasando por alto solo con tener tus ojos en las vidrieras, donde prometen garantías a las alas viajeras.
Ahora te darás cuenta que en realidad estas volando mas de lo que te quejas. Que estas comiendo mas de lo que ganaste. Y tienes más privilegios de los que te mereces.
¡Atentos todos! Quizás halla hoy en la tierra una persona más y varias menos destructivas.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
martes, 11 de enero de 2011
Nene y mamá
Llora en la paz de la tarde,
mientras mama las arrugas de experiencia.
Pide silencio eterno,
a los ruidos de un viento voraz.
Calla y escucha la brisa,
de su mamá en un cantar.
Muestra en babosas palabras,
lo que un día ha de contar.
Llama al sueño cantando,
como invocando desde viejos escritos.
Inquieta desiste al llanto,
clamando un remanso al mar de morisquetas.
Siente dulzura en sus brazos,
hasta que por si solo se erige.
Brilla cuando antes obscura,
se parecía a una sombra.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
mientras mama las arrugas de experiencia.
Pide silencio eterno,
a los ruidos de un viento voraz.
Calla y escucha la brisa,
de su mamá en un cantar.
Muestra en babosas palabras,
lo que un día ha de contar.
Llama al sueño cantando,
como invocando desde viejos escritos.
Inquieta desiste al llanto,
clamando un remanso al mar de morisquetas.
Siente dulzura en sus brazos,
hasta que por si solo se erige.
Brilla cuando antes obscura,
se parecía a una sombra.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
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