jueves, 5 de mayo de 2016

La piel de un edificio.

En la lírica de un edificio se ve el miedo.
Turbios sus pasillos tiemblan al oír el viento.
Viejas baldosas callan quietas por temor.
En su verdes muros ya no se contempla la esperanza.
Escondió sus pisos verdaderos para ocultarnos su añejado corazón.
Guardó en su pared doble, el calor de los amores jóvenes que supo cosechar,
Atesorando momentos que lo mantienen vivo y atrozmente jovial.
Se dejó cambiar la piel, y en el fondo lo disfrutó,
aunque sin darse cuenta extravió el rumbo.
Está lejos de ser aquel majestuoso y viejo armario de sueños.
Ambos sabemos que eres el mismo, no se que intentas esconder.



......................................................................................_ José Ignacio G.C.

viernes, 15 de abril de 2016

Maquiavélico

Se fue un tiempo muy adentro,
revolviendo en su interior,
todas esas fantasías que alimentan el dolor.
Fue creciendo en la mañana
demostrando su poder.
Se apoderan de su cuerpo,
y ya no siente el miedo del sufrir.

Parecía ese momento un completo frenezí.
Escapaba de mis manos. No quería ser así.

Todo lo que yo pedía me servía pa' morir.
Lo que no me disgustaba me invitaba a discutir.

El progreso de mi sangre coagulando.
Convirtiéndome en fiambre. Moderando.
Un castigo del flagelo amagando,
a ser piel y hueso, carne del pasado.
Un asado de segunda putrefacto.
Un misterio que en materia va nadando.
Una bolsa de gusanos que jugando,
se despiden de mi lado más humano. 






......................................................................................_ José Ignacio G.C.

Interludio

Van buscando agujeros en tu interior,
buscan apagar tu sol.
Aunque no entendés, crece desde el pie,
tu canción, tu dolor, se esfumo.

Tocando el cielo con desesperación
luego de quebrar tu voz.
Un paisaje nuevo que te esperó
se asomó, te buscó y te gustó.

Y te buscas cuando más lo querés.
Y te encontrás cuando menos sabés.
Y protestas, da rabia no querer
un rato más con vos y lo sabés.

¿Quién será culpable en tu esplendor?
¿Quién querrá a cuestas tu fragor?
¿Quién dará por ti más de un farol?
¿Como irás de vuelta al cascarón?




......................................................................................_ José Ignacio G.C.

La vida detrás y después

Detrás de un libro abierto hay sentimientos.
Detrás de una cadencia algún dolor.
Detrás de una moneda una esperanza,
un cinto apretado al pantalón.

Detrás de la inocencia alguna excusa.
Detrás de una carita la ilusión
Detrás de algunos lentes la avaricia,
de la camisa el último botón.

En todo lo que veo, ¿Qué estoy viendo?.
En eso que le creo me mintió.
El curso de este curso voy sintiendo.
De tanto reboleo me mareó.

La suerte, ¿Qué suerte que estoy teniendo?
Los ojos los cerré para no ver.
Me muevo solo con mis sentimientos.
La piel ya no esconde ganas,
detrás de ella ya no hay nada,
está al revés.





......................................................................................_ José Ignacio G.C.

Hervor del Amanecer

Llora de dolor una caldera,
empaña con lágrimas el frío.
Vidrio que suda mi sueño,
que dejé olvidado.

Veo alumbrados por la tela,
difusos tus ojos negros.
Coloreando con tu pena,
tu corta cadena.

Llama con un beso a su doncella,
calma el cansancio.
Necio precio pagaron los que olvidaron
momentos tan tiernos.

La mañana quieta desespera.
Pronto el mate espera,
que el sol se acomode en su matera,
pronto para el camino.

Y empiezas abriendo la portera;

Dando bienvenidas a la luz del día,
que en pleno retraso viaja desde el mismo tiempo,
que en algún regazo, nacía templando,
poco a poco el fuego, que nos da ese abrazo.
Pizca de algodón. 





......................................................................................_ José Ignacio G.C.

martes, 27 de mayo de 2014

Escuelas en la noche

Un niño le pide al hambre, que se desaparezca;
Y pide a la maestra, quedarse un rato más.
Porque no quiere en su casa, vivir así como en guerra.
Como trinchera en la niebla, protege su paz.

Se tiende quieto en su banco, y aunque se esfuerza bosteza.
Apoya la cabeza, pero su cama no está.
Desde hace tiempo se niega, lo esquiva con gran tristeza,
pero no es ella culpable, por eso lo sufre más.

No soportará.
Son largas sus madrugadas en vela.
Alguien le dará,
el peso que busca en la calle y encuentra.
Solo en la ciudad.
La noche es delirio su fría compañera,
y en la casa esta su madre.

Atrapada en los brazos de la soledad.
Asfixiada por un lazo difícil de atar
Enroscada en un mundo crudo y sin lugar,
que no escapa y no deja escapar. 




......................................................................................_ José Ignacio G.C.

martes, 8 de abril de 2014

Atrapada...

Suspira lo oscuro casi triste y sin sentido.
Llora de a ratos mientras espera dormirse o continuar hasta que pase la tormenta.
Tiene miedo de esconderse. Tiene miedo de huir. Sólo quiere desaparecer o camuflarse un tiempo indeterminado.
Vuela alto y se desvanece para caer de nuevo en su sombra.
Quiere ser veloz dentro de un tiempo que pasa lento, acelerando su forma de ser.
Precavida e inquieta avanza. Introvertida y esotérica se muere de miedo al notar que un tenue brillo la descubre.
Buscaba encontrar en ella lo que ha perdido. La piensa morena por su color oscuro. La escribe en la acera, cerca del árbol donde se alumbran sus letras. La deja quieta, pensante. Nadie había encomendado una palabra para describirla. Se llena de incertidumbre y se parece más a una frase entre signos de interrogación.
Perpleja lanza con miedo ráfagas de viento, intentando en vano borrar lo escrito por la intrépida paseante luz.
Le ayudan las nubes en su intento de ser oscura e imperceptible. Nublan la visión desde el ocaso, pero es en vano, pues se escapa fácilmente de lo necesariamente inútil.
Y así quedan enfrentadas. Cara a cara. No se dan tregua en una danza que no sabe de colores. Se nutren de contrastes y sombras para dialogar eternamente.
Y quien las dejó presas de amistad por siempre, sonríe apenas se oculta, pintando un burlesco cuadro de blancos y negros colores. Cárcel de un tiempo instintivo, donde la llave brilla como una enorme bola de fuego. Inalcanzable y mortal para una ama de la oscuridad.






......................................................................................_ José Ignacio G.C.