¿Y cuándo egrese?
Torcidas solo serán las líneas del recuerdo y cada vez más, hasta que se pierdan en su curva traspasando el horizonte. Desvanecidas a merced del silencio, u olvidadas por la sinapsis triste y letal que se llena de vacío.
Al fondo solo habrá herrumbre que se dejaron las sonrisas, al partir hacia ese viaje que las separó. Ni ruidos molestos, ni acertados latigazos de ironía que castiguen al aburrimiento, nada sobrevive al ir cansino del tiempo.
Es cuando saliendo al objetivo me fijo la meta, dejar en cada casa el doble de lo que ofrecieron, el triple de lo que han dado, y el lleno indescriptible que no saben, regalaron sin regalar.
En mi nostalgia vivirán más que como un recuerdo, esos se me olvidan fácilmente.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
viernes, 3 de junio de 2016
jueves, 5 de mayo de 2016
La piel de un edificio.
En la lírica de un edificio se ve el miedo.
Turbios sus pasillos tiemblan al oír el viento.
Viejas baldosas callan quietas por temor.
En su verdes muros ya no se contempla la esperanza.
Escondió sus pisos verdaderos para ocultarnos su añejado corazón.
Guardó en su pared doble, el calor de los amores jóvenes que supo cosechar,
Atesorando momentos que lo mantienen vivo y atrozmente jovial.
Se dejó cambiar la piel, y en el fondo lo disfrutó,
aunque sin darse cuenta extravió el rumbo.
Está lejos de ser aquel majestuoso y viejo armario de sueños.
Ambos sabemos que eres el mismo, no se que intentas esconder.
Turbios sus pasillos tiemblan al oír el viento.
Viejas baldosas callan quietas por temor.
En su verdes muros ya no se contempla la esperanza.
Escondió sus pisos verdaderos para ocultarnos su añejado corazón.
Guardó en su pared doble, el calor de los amores jóvenes que supo cosechar,
Atesorando momentos que lo mantienen vivo y atrozmente jovial.
Se dejó cambiar la piel, y en el fondo lo disfrutó,
aunque sin darse cuenta extravió el rumbo.
Está lejos de ser aquel majestuoso y viejo armario de sueños.
Ambos sabemos que eres el mismo, no se que intentas esconder.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
viernes, 15 de abril de 2016
Maquiavélico
Se fue un tiempo muy adentro,
revolviendo en su interior,
todas esas fantasías que alimentan el dolor.
Fue creciendo en la mañana
demostrando su poder.
Se apoderan de su cuerpo,
y ya no siente el miedo del sufrir.
Parecía ese momento un completo frenezí.
Escapaba de mis manos. No quería ser así.
Todo lo que yo pedía me servía pa' morir.
Lo que no me disgustaba me invitaba a discutir.
El progreso de mi sangre coagulando.
Convirtiéndome en fiambre. Moderando.
Un castigo del flagelo amagando,
a ser piel y hueso, carne del pasado.
Un asado de segunda putrefacto.
Un misterio que en materia va nadando.
Una bolsa de gusanos que jugando,
se despiden de mi lado más humano.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
revolviendo en su interior,
todas esas fantasías que alimentan el dolor.
Fue creciendo en la mañana
demostrando su poder.
Se apoderan de su cuerpo,
y ya no siente el miedo del sufrir.
Parecía ese momento un completo frenezí.
Escapaba de mis manos. No quería ser así.
Todo lo que yo pedía me servía pa' morir.
Lo que no me disgustaba me invitaba a discutir.
El progreso de mi sangre coagulando.
Convirtiéndome en fiambre. Moderando.
Un castigo del flagelo amagando,
a ser piel y hueso, carne del pasado.
Un asado de segunda putrefacto.
Un misterio que en materia va nadando.
Una bolsa de gusanos que jugando,
se despiden de mi lado más humano.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
Interludio
Van buscando agujeros en tu interior,
buscan apagar tu sol.
Aunque no entendés, crece desde el pie,
tu canción, tu dolor, se esfumo.
Tocando el cielo con desesperación
luego de quebrar tu voz.
Un paisaje nuevo que te esperó
se asomó, te buscó y te gustó.
Y te buscas cuando más lo querés.
Y te encontrás cuando menos sabés.
Y protestas, da rabia no querer
un rato más con vos y lo sabés.
¿Quién será culpable en tu esplendor?
¿Quién querrá a cuestas tu fragor?
¿Quién dará por ti más de un farol?
¿Como irás de vuelta al cascarón?
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
buscan apagar tu sol.
Aunque no entendés, crece desde el pie,
tu canción, tu dolor, se esfumo.
Tocando el cielo con desesperación
luego de quebrar tu voz.
Un paisaje nuevo que te esperó
se asomó, te buscó y te gustó.
Y te buscas cuando más lo querés.
Y te encontrás cuando menos sabés.
Y protestas, da rabia no querer
un rato más con vos y lo sabés.
¿Quién será culpable en tu esplendor?
¿Quién querrá a cuestas tu fragor?
¿Quién dará por ti más de un farol?
¿Como irás de vuelta al cascarón?
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
La vida detrás y después
Detrás de un libro abierto hay sentimientos.
Detrás de una cadencia algún dolor.
Detrás de una moneda una esperanza,
un cinto apretado al pantalón.
Detrás de la inocencia alguna excusa.
Detrás de una carita la ilusión
Detrás de algunos lentes la avaricia,
de la camisa el último botón.
En todo lo que veo, ¿Qué estoy viendo?.
En eso que le creo me mintió.
El curso de este curso voy sintiendo.
De tanto reboleo me mareó.
La suerte, ¿Qué suerte que estoy teniendo?
Los ojos los cerré para no ver.
Me muevo solo con mis sentimientos.
La piel ya no esconde ganas,
detrás de ella ya no hay nada,
está al revés.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
Detrás de una cadencia algún dolor.
Detrás de una moneda una esperanza,
un cinto apretado al pantalón.
Detrás de la inocencia alguna excusa.
Detrás de una carita la ilusión
Detrás de algunos lentes la avaricia,
de la camisa el último botón.
En todo lo que veo, ¿Qué estoy viendo?.
En eso que le creo me mintió.
El curso de este curso voy sintiendo.
De tanto reboleo me mareó.
La suerte, ¿Qué suerte que estoy teniendo?
Los ojos los cerré para no ver.
Me muevo solo con mis sentimientos.
La piel ya no esconde ganas,
detrás de ella ya no hay nada,
está al revés.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
Hervor del Amanecer
Llora de dolor una caldera,
empaña con lágrimas el frío.
Vidrio que suda mi sueño,
que dejé olvidado.
Veo alumbrados por la tela,
difusos tus ojos negros.
Coloreando con tu pena,
tu corta cadena.
Llama con un beso a su doncella,
calma el cansancio.
Necio precio pagaron los que olvidaron
momentos tan tiernos.
La mañana quieta desespera.
Pronto el mate espera,
que el sol se acomode en su matera,
pronto para el camino.
Y empiezas abriendo la portera;
Dando bienvenidas a la luz del día,
que en pleno retraso viaja desde el mismo tiempo,
que en algún regazo, nacía templando,
poco a poco el fuego, que nos da ese abrazo.
Pizca de algodón.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
empaña con lágrimas el frío.
Vidrio que suda mi sueño,
que dejé olvidado.
Veo alumbrados por la tela,
difusos tus ojos negros.
Coloreando con tu pena,
tu corta cadena.
Llama con un beso a su doncella,
calma el cansancio.
Necio precio pagaron los que olvidaron
momentos tan tiernos.
La mañana quieta desespera.
Pronto el mate espera,
que el sol se acomode en su matera,
pronto para el camino.
Y empiezas abriendo la portera;
Dando bienvenidas a la luz del día,
que en pleno retraso viaja desde el mismo tiempo,
que en algún regazo, nacía templando,
poco a poco el fuego, que nos da ese abrazo.
Pizca de algodón.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
martes, 27 de mayo de 2014
Escuelas en la noche
Un niño le pide al hambre, que se desaparezca;
Y pide a la maestra, quedarse un rato más.
Porque no quiere en su casa, vivir así como en
guerra.
Como trinchera en la niebla, protege su paz.
Se tiende quieto en su banco, y aunque se
esfuerza bosteza.
Apoya la cabeza, pero su cama no está.
Desde hace tiempo se niega, lo esquiva con gran
tristeza,
pero no es ella culpable, por eso lo sufre más.
No soportará.
Son largas sus madrugadas en vela.
Alguien le dará,
el peso que busca en la calle y encuentra.
Solo en la ciudad.
La noche es delirio su fría compañera,
y en la casa esta su madre.
Atrapada en los brazos de la soledad.
Asfixiada por un lazo difícil de atar
Enroscada en un mundo crudo y sin lugar,
que no escapa y no deja escapar.
......................................................................................_ José Ignacio G.C.
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